
Debo decir que Enrique Iglesias no es de mis favoritos, de hecho, para nada me gusta como canta. Pero lo de anoche me sorprendió bastante. El muchacho quizás no interprete como un Alejandro Fernández (por poner un ejemplo), pero de que se las trae, se las trae.
El estadio Quisqueya estuvo abarrotado por más de 15 mil personas que fueron a disfrutar del Tour Insomniac, la gira de conciertos que el hijo de Julio Iglesias inició en Santo Domingo.
La algarabía era electrizante. La combinación de luces y el sonido no podrían ser mejores y una muy buena organización. No hubo desperdicios.
Aquí les dejo varias fotos y dos cortos videos que grabé:




